Una hora de entrevista son decenas de páginas de transcripción. Con diez entrevistas, el material es demasiado para releerlo entero cada vez que hace falta una idea o una frase. Entre la grabación y los hallazgos hay un paso intermedio que ahorra semanas: un resumen de cada entrevista y un banco con las citas que importan. Esta guía recorre ese paso, el análisis que viene después y los dos informes que más se piden fuera de la universidad: el de un grupo focal y el de una sesión de usabilidad.
Antes de grabar
- El consentimiento informado cubre las citas. Los participantes deben saber que la conversación se graba, quién la escuchará, cómo se guarda y que sus palabras pueden aparecer citadas en lo que publiques. Lo que el documento debe decir lo deciden tu comité de ética y las normas de tu institución.
- Decide cómo vas a identificar a cada participante. Un código (P1, P2) en lugar del nombre, en los resúmenes, en las citas y en el informe. Anota la clave que relaciona códigos y personas en un lugar aparte.
- Graba con calidad. Un lugar sin ruido, el micrófono cerca de las dos voces y una prueba de diez segundos antes de empezar: una mala grabación cuesta más horas en la transcripción que cualquier otra cosa.
- Di los datos de la sesión al empezar. La fecha y el código del participante, dichos en los primeros segundos, identifican la grabación para siempre.
Transcripción literal o limpia
Decide antes de transcribir la primera entrevista cuánto detalle necesitas, y aplícalo igual en todas.
- Literal: conserva las repeticiones, las muletillas, las pausas, las risas y los solapamientos. Es necesaria cuando la forma de hablar es objeto de estudio, como en el análisis del discurso o de la conversación.
- Limpia: conserva todas las palabras con significado y quita las muletillas y los arranques en falso. Se lee y se codifica mejor, y basta para la mayoría de los análisis temáticos.
En los dos casos, fija unas convenciones y escríbelas: cómo se etiqueta a cada hablante (E para quien entrevista, P1 para el participante), cómo se marca un pasaje que no se entiende ([inaudible 12:04]) y cada cuánto se anota el tiempo.
El resumen de cada entrevista
Escríbelo el mismo día o el siguiente, con la transcripción delante. Un buen resumen:
- Identifica la entrevista: el código del participante, la fecha, la duración y su perfil en lo que importe al estudio.
- Recorre los temas en el orden en que salieron, con lo esencial de lo que dijo el participante sobre cada uno.
- Recoge las frases que merecen citarse, literales, con el minuto en que se dijeron.
- Señala lo inesperado: lo que no estaba en tu guion y apareció igualmente.
- Anota las preguntas para la próxima entrevista: lo que conviene preguntar a otros participantes a raíz de esta.
Una regla lo sostiene todo: el resumen dice lo que dijo el participante, no lo que tú piensas de ello. Tus primeras interpretaciones son valiosas, pero van en una nota aparte, un memo analítico, para que nunca se confundan con los datos.
El banco de citas
Las citas son la evidencia de un estudio cualitativo, y buscarlas al final, cuando ya escribes, es la forma más lenta de encontrarlas. Un banco de citas es una tabla que se va llenando entrevista a entrevista:
- La cita literal, sin retocar. Si omites una parte, márcalo con […].
- El código del participante y el minuto, para volver al audio cuando haga falta.
- El tema o el código al que respalda.
- La pregunta que la provocó. Una respuesta leída sin su pregunta se malinterpreta con facilidad.
- El tono, cuando cambia el sentido: [risas], [con ironía], [duda].
Cuida dos cosas. La primera, el contexto: una frase irónica o matizada en la conversación puede leerse al revés aislada. La segunda, el equilibrio: si todas las citas de un tema vienen del mismo participante, porque es el que mejor habla, el banco da una imagen falsa del conjunto.
Del resumen a los temas
Con los resúmenes y el banco hechos, el análisis empieza con ventaja. El enfoque más citado para entrevistas es el análisis temático tal como lo describen Braun y Clarke (2006), en seis fases:
- Familiarizarte con los datos: leer y releer las transcripciones.
- Generar códigos iniciales: etiquetas breves para los fragmentos que importan.
- Buscar temas: agrupar los códigos en patrones más amplios.
- Revisar los temas: comprobar que se sostienen frente a los datos.
- Definir y nombrar cada tema.
- Escribir el informe, con las citas que respaldan cada tema.
Los resúmenes aceleran la primera fase y el banco de citas, la última. Pero no las sustituyen: un tema se contrasta siempre con las transcripciones, no solo con los resúmenes.
El informe de un grupo focal
Un grupo focal no es una suma de entrevistas: lo que interesa es también cómo interactúan los participantes. Kitzinger (1995) explica qué aporta esa interacción y por qué el análisis debe tenerla en cuenta.
Un primer informe rápido, el que suele llamarse topline, recoge:
- El objetivo de la sesión y el perfil de los participantes.
- Los temas principales, con el grado de acuerdo o de desacuerdo en el grupo.
- Las citas que mejor representan cada postura.
- Lo inesperado.
- La dinámica: si alguien dominó la conversación o si una opinión cambió durante la sesión.
Al grabar, cuida que el micrófono recoja bien a toda la mesa y, si puedes, anota el orden de los turnos: en el audio, las voces de un grupo se confunden con facilidad.
Cuidado con convertir la conversación en votos. «La mayoría estuvo de acuerdo» en un grupo de ocho personas dice poco; es mejor describir las posturas y quién las sostuvo.
El informe de hallazgos de usabilidad
En una sesión de usabilidad se observa a una persona usar un producto mientras piensa en voz alta. El informe ordena lo observado en hallazgos, y cada hallazgo lleva:
- Qué pasó: la conducta observada, no la opinión del participante sobre ella.
- En cuántos participantes ocurrió.
- La evidencia: la cita o el momento de la grabación.
- La gravedad, justificada por lo observado.
- Una recomendación, si el encargo la pide.
Distingue siempre lo que el participante hizo de lo que dijo que haría: en usabilidad, cuando las dos cosas no coinciden, lo que cuenta es lo que hizo.
La gravedad es lo que más se discute después, así que debe poder comprobarse: un hallazgo con su evidencia al lado se defiende solo.
Revisar antes de entregar
- Cada cita, contra el audio. Una transcripción automática o manual puede fallar en una palabra que cambia el sentido.
- La identificación: que cada cita lleve su código y que no se cuele un nombre real en el informe.
- Los perfiles: que la descripción que das de un participante no baste, por sí sola, para reconocerlo.
- El contexto: que ninguna cita diga, aislada, lo contrario de lo que dijo en la conversación.
- El equilibrio de voces en las citas de cada tema.
- Que nada en los resúmenes o los informes atribuya a un participante algo que no dijo.
Del audio a los hallazgos con Verbato
Verbato escribe documentos de investigación a partir de tus sesiones grabadas: el resumen de entrevista, el banco de citas, el informe de hallazgos de usabilidad y el informe de grupo focal.
- El resumen y las citas, de la misma entrevista: archiva la grabación como entrevista de investigación y vuelve con los dos, cada uno escrito a partir de la misma transcripción.
- Cada cita, hasta su momento: cada cita lleva su tiempo y el código del participante, y el tiempo es un enlace que abre la transcripción en ese momento.
- Los nombres: la transcripción conserva todo lo que se dijo, nombres incluidos; los documentos de investigación se refieren a cada participante con un código, como P1.
- Qué vuelve: los documentos, escritos en el idioma de la grabación, y la transcripción palabra por palabra junto a ellos. Un documento puede tener errores, y te corresponde revisarlo.
- Tus grabaciones: se procesan y se guardan en Estados Unidos y Canadá, y nunca se usan para entrenar ni mejorar modelos de IA. Nadie en Verbato las escucha ni las lee, salvo que nos lo pidas para resolver un problema de soporte o que estemos obligados a hacerlo.
- Lo que pagas: horas de audio. Los documentos, las correcciones y las exportaciones no se cuentan. Los planes están en la página de precios.
En resumen
- Pide un consentimiento que cubra las citas, e identifica a cada participante con un código.
- Resume cada entrevista el mismo día, separando lo que dijo el participante de lo que piensas tú.
- Llena el banco de citas entrevista a entrevista, con el minuto y la pregunta de cada cita.
- Contrasta cada tema con las transcripciones, no solo con los resúmenes.
- Comprueba cada cita contra el audio antes de entregar.